poemas de amor Ahora o Nunca: LA MUJER COMO MIRONA

domingo, 17 de julio de 2011

LA MUJER COMO MIRONA

La mirada de la mujer árabe tiene como prohibición el mirar francamente, debe bajar los ojos ante su padre o su marido como signo de sumisión y ocultarse para observar el mundo exterior, cuyo acceso le está vedado. La mujer constituye sobre todo el objeto pasivo de la observación, puesto que sólo los hombres tiene derecho a ésta. La mujer sólo puede ver a través del velo o de la celosía, la mirada tiene, así, el poder de desposeer a la mujer de su propio cuerpo, y, por tanto, de su identidad.
La mujer no debe dejarse ver los ojos a extraños, y el castigo es tan peligroso para el que la lanza como para la que la recibe; la mujer suele tener la que recibe, y se protege de ella a través de la clausura o del velo. Como dice Noria Allami: “el velo, en argelino, significa el hidjob, es decir, protección, y que la mujer debe velar su voz para no hacerse oír”.
Este aislamiento no está simplemente impuesto por los parientes masculinos sino que, a veces, es incluso ella misma quien lo desea, para evitar la mirada masculina.
El anonimato aportado por el velo origina asimismo un prejuicio en lo hombres, y un fantasma compensador en las mujeres: estas son capaces, con esta pantalla protectora de actuar a sus anchas e incluso de realizar actividades inmorales y prohibidas como la brujería o la infidelidad.
Así mismo los hombres no conocen a la mujer velada sólo la consideran como una criatura de sexo femenino, lo cual vuelve a los hombres menos respetuosos y puede provocar equívocos como incestos.
El velo se transforma en un distintivo de feminidad y a la vez una encarnación de la dominación patriarcal que materializa los prejuicios de los hombres sobre las mujeres.

LOS ESPACIOS PRIVILEGIADOS
- El espacio interior: la casa
El espacio interior está opuesto al exterior, al mundo urbano; el espacio exterior es abierto y propio de los hombres, y el espacio interior está cerrado y es propio de las mujeres. Esta situación aumenta la privación de libertad, así los sitios húmedos, sombríos y bajos de la casa son los lugares femeninos y se oponen a los sitios secos, altos, frente a la luz, reservados a los hombres.
Esta reclusión de la mujer “enterrada viva entre cuatro paredes” puede
Transformarse en aislamiento cuando no hay ningún contacto con otra mujeres.
-El hammam
Es un espacio cerrado, sombrío, húmedo y bajo, atributos que como hemos dicho pertenecen a la mujer. El hammam o baño turco es quizá la única salida permitida puesto que ningún creyente puede prohibir a su esposa ir a los baños. El cuerpo se hace visible en este ambiente desapareciendo el velo, como dice Gardien du senvil: “el hammam es, en verdad, el reino de los cuerpos, florecientes, desnudos, libres, felices”. En estos baños las mujeres mantienen conversaciones y ejercen el poder femenino hasta que vuelven a sus casas y esta liberación desaparece.
Otros lugares privilegiados son el mar, el desierto y la escuela.
LA MUTILACIÓN GENITAL EN LA MUJER ÁRABE

La mutilación genital femenina es el término utilizado para referirse a la extirpación parcial o total de los órganos genitales femeninos. Su forma más severa es la infibulación, también conocida como circuncisión faraónica. El procedimiento incluye la clitoridectomía (por la cual se extirpa total o parcialmente el clítoris), la excisión (extirpación de la totalidad o parte de los labios menores) y la ablación de los labios mayores para crear superficies de carne viva que después se cosen o se mantienen unidas con el fin del que al cicatrizar, tapen la vagina. Se deja una pequeña abertura para permitir el paso de la orina y del flujo menstrual.


  • USOS TRADICIONALES Y CULTURALES: en Arabia Saudita, la mujer está obligada a usar el abaya desde que comienza la pubertad, y no puede conducir, viajar sin un familiar masculino o comer sola en un restaurante. En Libia una pareja que no tenga un hijo varón puede pedir prestado uno a un hermano o hermana a cambio de ganado. En Irán las mujeres que van sin velo pueden ser atacadas, arrestadas y azotadas públicamente. El velo es obligatorio para identificar a la mujer con una presencia satánica, capaz de hacer peligrar la devoción religiosa del hombre. Las características de la vestimenta son:
  • Una túnica y pantalones sencillos y amplios, largos, de tela preferiblemente monocolor ( azul marino, gris, negro o marrón ).
  • Zapatos y calcetines oscuros, sin tacón.
  • Se prohíbe utilizar adornos y abalorios, así como el uso de cualquier maquillaje. Si una mujer es detenida por estar maquillada, los labios le serán desmaquillados con cristales rotos. Tener flequillo está penado con 1 año de cárcel, después de ponerle la cabeza en una bañera llena de bichos, se le rapa el pelo.

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