poemas de amor Ahora o Nunca: septiembre 2012

martes, 11 de septiembre de 2012



Oh Tú, que eres la Perfección del Amor, Armonía y Belleza,
El Señor del cielo y de la tierra.

Abre nuestros corazones para que podamos escuchar Tu Voz,
Que constantemente viene de nuestro interior.

Descubre a nosotros Tu Luz Divina
Que está escondida en nuestras almas,
para que conozcamos y entendamos mejor la vida.

El más Misericordioso y Compasivo Dios,
Dadnos Tu gran Bondad, enséñanos Tu Amoroso Perdón ;
elévanos por encima de distinciones 
y diferencias que dividen a los hombres,
envíanos la Paz de Tu Espíritu Divino,
Y únenos a todos en Tu Perfecto Ser.

Inspirador de mi mente, 
Consolador de mi corazón, 
Sanador de mi espíritu,
Tu presencia me eleva de la tierra al cielo;
Tus palabras fluyen como el río sagrado;
Tu pensamiento brota como fuente divina;
Tus tiernos sentimientos despiertan simpatía en mi corazón.

Amado Maestro, 
tu mismo Ser es perdón.
Las nubes de duda y miedo 
son dispersadas por tu penetrante mirada;
Toda ignorancia se desvanece en Tu Iluminadora Presencia;
Una nueva esperanza nace en mi corazón
respirando Tu Pacífica Atmósfera.

¡Oh Guía Inspiradora a través de los acertijos de la vida,
en Ti siento Abundancia de Bendiciones!

Alertador de peligros venideros,
Despertador del mundo del sueño,
Portador del mensaje de Dios
Tú eres nuestro Salvador,
el Sol en el alba de la creación,
la Luz del universo entero,
El cumplimiento del propósito de Dios,
Tú, la vida Eterna,
Buscamos refugio en tu Abrazo Amoroso,
Espíritu de Guía, Fuente de toda Belleza
y Creador de Armonía.

Amor, Amante y Bienamado Señor:  
Tú eres nuestro Divino Ideal.
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jueves, 6 de septiembre de 2012




En ocasiones, me cruzo con la ira… y ella porfía con tomarme del brazo, pero le digo:
--¡No puedo irme contigo! Trata de comprender… Estoy de paso…
Otras veces, la duda me visita intentando enredarme en su fracaso, y de la misma forma me disculpo:
--Perdóname, pero… estoy de paso.
Algunos días, es la intolerancia quien trata de envolverme con su abrazo, pero también me niego a recibirla:
--Tendrás que disculparme… Estoy de paso.
Y hay circunstancias en que el sufrimiento es el que trata de llenar mi vaso, mas sé de su carácter ilusorio y no le doy cabida…
Estoy de paso.
Incluso cuando arriban los temores --esos que asustan siempre por si acaso-- con su caterva de preocupaciones! Tampoco los atiendo…
Estoy de paso.
No quiero demorarme en pequeñeces…
¡Cada minuto es un tesoro escaso, que se va entre los dedos como el viento!
Y como el viento…
¡También Yo Estoy De Paso!

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